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Cómo desplazarse en Rusia

Viajar a Rusia

Viajar por Rusia es muy sencillo gracias a su fabulosa red ferroviaria y a los numerosos vuelos entre todas las grandes ciudades y buena parte de las pequeñas. En verano, muchos ríos y lagos son navegables y tienen servicios de cruceros y ferries. Para ir de una ciudad a otra hay autobuses o marshrutky (microbuses de ruta fija).

No hay que subestimar las distancias: Rusia es enorme. De Yekaterinburgo, en la frontera oeste de Siberia, a Vladivostok, en la costa del Pacífico, hay la misma distancia que entre Berlín y Nueva York. Un trayecto relativamente corto por tierra, por ejemplo de Irkutsk a su vecina Jabarovsk, es como ir de Londres a El Cairo. No hay que fiarse de poder disponer de un autobús.

AVIÓN Volar en Rusia es como el país mismo: una experiencia única. Los aviones pueden sufrir retrasos de horas para los que hay poca o ninguna explicación.

Casi todas las poblaciones pequeñas tienen aeropuerto, pero no hay que hacerse ilusiones; la mayor parte están peor equipados que una estación de autobuses. Aunque como mínimo, tienen vuelos a la ciudad principal más cercana, mejor conectada con resto del país. En los últimos años han surgido pequeñas líneas aéreas regionales, algunas se sirven de viejos aviones de Aeroflot repintados.

Determinadas líneas aéreas rusas permiten sacar los billetes por Internet. De todos modos, es fácil sacarlos también en las aviakassa (taquillas) que se ven por todas partes. En términos generales, es mejor reservar los billetes para vuelos nacionales una vez se haya llegado a Rusia, pues se contará con más opciones y más información, y los precios pueden ser más bajos. Las tarifas suelen ser un 30% más baratas (hasta el 60% en las principales rutas de Moscú) si se reserva con tiempo o se eligen vuelos vespertinos.

Al reservar billetes de avión hay que mostrar el pasaporte y el visado. También se pueden sacar billetes en el aeropuerto antes de partir, a veces incluso cuando la oficina del centro urbano dice que el avión está completo. Las tarifas de ida y vuelta suelen ser el doble que las de so.

Hay que volver a confirmar el vuelo al menos 24 horas antes de la partida: las líneas aéreas rusas tienen la mala costumbre de cancelar los billetes no confirmados. También pueden no dejar subir al avión si no se factura, mínimo, 90 minutos antes de la salida.

Muchos aviones tienen zonas destinadas al almacenamiento de grandes bultos. Hay que dejar el equipaje de mano debajo del propio asiento, no en el del pasajero de enfrente. Sin embargo, las líneas aéreas rusas pueden ser muy estrictas al cobrar recargo por sobrepeso, que suele ser por más de 20 kg. Una manera de evitar este problema es llenarse los bolsillos con los objetos más pesados y volverlos a depositar en las bolsas una vez pasada la facturación.

Hay que tener a mano el pasaporte y el billete en todos los puntos de control que se suceden hasta llegar al asiento. Algunos vuelos tienen asiento asignado, otros no. En estos últimos sentarse es un batalla.

Hay que tener en cuenta que casi todos los vuelos internos desde Moscú salen de los aeropuertos de Domodedovo o Vnukovo. Si se tiene que enlazar con el aeropuerto internacional Sheremetyevo-2 hay que contar con unas horas para cruzar la ciudad.

BARCO Una de las maneras más agradables de viajar por Rusia es surcando sus ríos. Una opción es un crucero, que puede reservarse directamente a través de un operador o mediante agencias en Rusia y en el extranjero; o también usando los servicios fluviales de transporte de pasajeros. La temporada va de finales de mayo a mediados de octubre; en algunas rutas algo menos. También hay servicios de ferry que combinan viajes de placer por mar o por lago con el transporte público.

Moscú, San Petersburgo y el Volga

Existen numerosos cruceros que cubren la ruta Moscú-San Petersburgo, muchos de los cuales hacen escala en algunas ciudades del Anillo de Oro. Los más largos, que llegan hasta la Rusia europea septentrional y al sur por el Volga, también parten de estas dos ciudades. Algunos están pensados específicamente para turistas extranjeros.

Generalmente, si se buscan tarifas más económicas, una alternativa son los barcos orientados a pasajeros rusos, donde la comida y el alojamiento pueden ser menos lujosos. Entre otras agencias y operadores de cruceros, se incluyen los siguientes:

Cruise Company Orthodox (499-943 8560; www.cruise.ru; ul Alabyana 5, Moscú; Sokol) También tiene oficinas en Rostov del Don.

Infoflot (495-684 9188; www.infoflot.com, en ruso; ul Shchepkina 28, Moscú; Prospekt Mira) El líder del mercado tiene oficinas también en San Petersburgo y Samara.

Mosturflot (495-221 7222; www.mosturflot.ru, en ruso)

Rechflot (495-363 9628; www.rechflot.ru, en ruso)

Rechturflot (495-638 6611; www.rtflot.ru, en ruso)

Russky Voyazh (863-244 1066; www.rusvoyage.aaanet.ru, en ruso; Beregovaya ul 29, Rostov del Don) Agencia para cruceros por los ríos Don y Volga.

Solnechny Parus (812-279 4310; www.solpar.ru; ul Vosstania 55, San Petersburgo; Chernyshevskaya) Cuenta además con servicios chárter con su propia flota de yates y motoras.

Vodohod (495-223 9611; www.vodohod.com/eng)

Rusia europea septentrional: Esta vasta zona (San Petersburgo incl.) cuenta con abundantes opciones de transporte fluvial. Además de los servicios de hidroplano por el río Neva y el golfo de Finlandia desde San Petersburgo a Petrodvorets, existen también cruceros muy populares desde San Petersburgo a Valaam, en el lago Ladoga, algunos de los cuales continúan hasta el lago Onega, Petrozavodsk y Kizhi. Además, desde Rabocheostrovsk hay barcos a las islas Solovetsky.

Mar Negro
Entre junio y septiembre, hay frecuentes conexiones por hidroplano con los puertos de Novorossiysk y Sochi, ambas en el Mar negro.

Siberia y extremo oriente ruso
Este inmenso territorio ruso cuenta con una breve temporada de navegación (mediados de jun-sep), con transporte fluvial de larga distancia limitado a los ríos Ob y Irtysh (Omsk-Tara-Tobolsk-Salekhard), Lena (Ust-Kut-Lensk-Yakutsk) y Yenisei (Krasnoyarsk-Igarka-Dudinka). También se pueden hacer trayectos de un día en hidroplano por varios tramos de estos ríos, por el Amur (Jabarovsk-Komsomolsk-Nikolaevsk) y por el lago Baikal (Irkutsk-Olkhon-Severobaikalsk-Nizhneangarsk). Los demás servicios del Baikal están limitados a trayectos cortos alrededor de Irkutsk/Listvyanka y desde Sakhyurta a Olkhon, a menos que se flete un barco, en cuyo caso los puntos más prácticos son Listvyanka, Nizhneangarsk, Severobaikalsk o Ust-Barguzin. Las agencias de Irkutsk pueden ayudar.

Los ferries desde Vanino cruzan el estrecho de Tatar hasta Sajalín, pero es casi imposible conseguir un billete en verano. Aunque se supone que los barcos zarpan a diario, en realidad no tienen horario fijo. También hay salidas irregulares desde Korsakov, en Sajalín, vía Yuzhno-Kurilsk en las islas Kuriles.

Desde Vladivostok hay varios ferries a las islas cercanas y a centros turísticos de las playas del sur. Si los más aventureros disponen de un mes, se puede hacer autoestop en uno de los barcos de abastecimiento que zarpan de Nakhodka y Vladivostok hacia las ciudades del Círculo Polar Ártico de Anadyr y Providenya.

Hay que tener en cuenta que los horarios de los barcos pueden cambiar radicalmente de un año para otro (sobre todo en el Baikal) y no se publican hasta poco antes de la primera salida de la temporada. Otra advertencia: cuando se compran billetes de hidroplano, hay que evitar las tres primeras riad (filas): la espuma dificulta la visión y, aunque estén cerrados, normalmente se sale empapado.

AUTOMÓVIL Y MOTOCICLETA
Si se tiene en cuenta el estado frecuentemente lamentable de las carreteras, la falta de señalización adecuada, el ojo avizor de la policía de tráfico y, en zonas remotas, la dificultad para conseguir gasolina (por no hablar de piezas de repuesto), conducir por Rusia puede no ser plato de gusto para todos. Sin embargo, con humor, paciencia y un vehículo decente, la aventura está ahí delante.

Las motocicletas pasan por minuciosas inspecciones de los oficiales aduaneros y de la policía de tráfico, sobre todo las más llamativas. Además, va bien saber que, mientras que las grandes empresas extranjeras de automóviles se han establecido en Moscú, San Petersburgo y otras ciudades principales, no hay garantía ninguna de conseguir piezas de recambio para muchas motos en buena parte del país. Una web muy útil para los motoristas, con algo de información sobre el estado de las carreteras, es www.horizonsunlimited.com.

Con vehículo propio Además del permiso de conducir, hacen falta los papeles de registro del vehículo y el seguro. Conviene comprobar que este último tenga cobertura en Rusia. Para reducir las complicaciones al mínimo, es buena idea llevar toda la documentación traducida al ruso. También se precisa una declaración de aduanas donde se prometa que el vehículo abandonará el país junto con su propietario. Para más detalles, véase http://waytorussia.net/Transport/International/Car.html.

Permiso de conducir Para conducir de forma legal automóviles o motocicletas propios o alquilados hay que ser mayor de 18 años y tener permiso de conducir. Además, se necesita el Permiso de Conducir Internacional con traducción al ruso o bien una traducción jurada en ruso del permiso de conducir particular (ambas traducciones se pueden obtener en las embajadas o consulados rusos).

Combustible Las gasolineras de tipo occidental abundan. El combustible se ofrece en cuatro octanajes: 76, 93, 95 y 98. Los precios varían de 22,50 a 30 RUB/l. Hay gasolina sin plomo en las principales ciudades. Las gasolineras BP siempre suelen tener. También hay dizel (“diesel”; unos 24 RUB/l). En las zonas rurales las gasolineras no suelen estar a más de 100 km una de otra, pero no hay que confiarse.

Alquiler de automóviles Pueden alquilarse sin conductor en todas las ciudades principales de Rusia. Dependiendo de adónde se vaya, puede interesar alquilar un vehículo con conductor, que, por lo menos, conocerá el estado de las carreteras locales y podrá negociar con la policía llegado el caso.

A veces, los vehículos privados funcionan como taxis de largo recorrido y pueden resultar económicos si se viaja en grupo. Como toman la ruta más directa, el ahorro de tiempo es considerable en comparación con los trenes lentos y los autobuses de rutas serpenteantes. Normalmente hay chóferes que ofrecen este servicio afuera de las terminales de autobuses. Hay que hablar algo de ruso para negociar el precio, que suele rondar los 30 RUB/km.

Pero antes hay que seleccionar bien al chofer (asegurarse de que esté en condiciones de conducir) y examinar el automóvil. Si solo se contrata el viaje de ida, habrá que pagar el kilometraje de regreso. También hay que tener en cuenta que muchos conductores desean estar de vuelta en casa la misma noche, aunque sean a las tres de la madrugada.

Estado de la carretera Las principales carreteras rusas son una caja de sorpresas: a veces están bien asfaltadas, tienen dos carriles por sentido y no hay curvas, mientras que otras ofrecen un estado pésimo, son angostas y están invadidas por el asfixiante humo de los vehículos lentos y pesados, que constituyen el grueso del tráfico en Rusia. Conducir más de 300 km diarios puede resultar agotador.

En Rusia utilizan los intermitentes mucho menos de lo que se debería, y adelantar por la derecha es de lo más común. Las luces son otro problema, pues no las encienden, excepto las de situación, hasta que es completamente de noche. Algunos dicen que es para no deslumbrar, aunque entonces no se entiende muy bien esa costumbre tan suya de viajar siempre con las luces largas.

Normas de tráfico

Los rusos conducen por la derecha y los vehículos que vienen de la derecha tiene preferencia (aunque no siempre). El límite de velocidad suele ser de 60km/h dentro de una población, aunque no suele haber señales que lo indiquen. A partir del letrero con el nombre de la población hay que deducir que se aplica esta restricción aunque se trate de una vía rápida. En carretera, el límite es entre 80 y 110km/h. Puede que haya zonas de 90km/h controladas por radar a la salida de las ciudades. Los menores de 12 años no pueden ir en el asiento delantero y es obligatorio el uso del cinturón de seguridad. Muchos chóferes agradecen que los pasajeros se abrochen el cinturón, pues así evitarán que la GAI les imponga una multa de 500 RUB. Igualmente, los motoristas, y sus pasajeros, deben llevar casco.

El nivel máximo permitido de alcohol en sangre es 0,03%. Esta norma es de cumplimiento estricto. En caso de dar positivo, el viajero tiene derecho de solicitar un contraanálisis de sangre, que implica que la policía lo lleve a un hospital.

Un semáforo en verde que parpadea significa que está a punto de cambiar a ámbar y seguidamente a rojo. La policía para a los automovilistas que los pasan en ámbar.

GAI Los agentes del Cuerpo Estatal de Inspectores del Automóvil (GAI; Gosudarstvennaya Avtomobilnaya Inspektsia) se esconden en los bordes de las carreteras atentos a la velocidad, al uso incorrecto de las luces largas y a otras posibles infracciones. Están autorizados a detener vehículos, a imponer multas e incluso a disparar si el conductor no para.

Este cuerpo también establece controles de velocidad ocasionales. Las carreteras Moscú-Brest, Moscú-Oryol y Vyborg-San Petersburgo son conocidas por esto, aparte de Moscú y San Petersburgo, que son su territorio favorito.

Hay controles permanentes en los límites de muchas regiones, ciudades y pueblos. En caso de infracción grave, pueden confiscar el permiso de conducir, que se debe recuperar en la comisaría principal. Si se retira el vehículo, hay que ir al depósito cuanto antes, pues el recargo aumenta con los días.

Hay que apuntarse el número del funcionario que haya puesto la multa. Por ley, los agentes de la GAI no pueden cobrar nada: las multas deben tramitarse a través de Sberbank. Sin embargo, en la práctica, los rusos suelen pagar en el acto la mitad de la suma oficial y así se ahorran el tiempo y dinero que supone la burocracia rusa, tanto en la comisaría como en el banco.

Autoestop

Su práctica no es completamente segura en ningún país, por lo que no se recomienda. Los viajeros que decidan hacer autoestop deben tener en cuenta que corren un riego potencialmente grave.

Dicho esto, hacer autoestop en Rusia es muy común, y en las ciudades a eso se le llama pedir un taxi, independientemente del vehículo que pare. En las zonas rurales, especialmente en las más remotas y mal comunicadas con transporte público, es el principal medio de desplazamiento.

Hay que ponerse en el borde de la carretera y ondear el brazo de arriba a abajo (y no extendiendo el pulgar). Se espera que el autoestopista colabore con la gasolina pagando lo que costaría un billete de un autobús por el mismo recorrido.

Dicho esto, hay que tener sentido común y evitar hacer autoestop de noche. Las mujeres deben extremar las precauciones.

TRANSPORTE LOCAL Casi todas las ciudades tienen un buen sistema de transporte público que combina autobuses, trolebuses, tranvías y, las más grandes, también metro. El transporte público es muy económico y fácil de usar, aunque se necesita descifrar algo de cirílico. Hay muchos taxis y, en comparación con Occidente, son baratos.

Barco En San Petersburgo, Moscú y otras ciudades con río, costa, lago o embalse, los ferries públicos y los trayectos fluviales brindan una perspectiva distinta del lugar.

Autobús, ‘marshrutka’, trolebús y tranvía

Incluso en las ciudades con metro es necesario recurrir al transporte público no subterráneo. Estos servicios son regulares en el centro urbano pero se hacen menos frecuentes a medida que se va hacia las afueras. Pueden ir muy llenos a última hora de la tarde o en rutas menos atendidas.

Las paradas normalmente están señalizadas con una “A” para autobuses, una “T” para trolebuses y “ТРАМВАЙ” o “Т” para los tranvías. La tarifa normal (10-20 RUB) se paga al cobrador o, de no haberlo, al conductor. Si se lleva bulto grande, quizás haya que pagar algo extra.

Dentro de la mayor parte de ciudades, los marshrutky hacen las mismas rutas que los autobuses oficiales pero con mayor frecuencia. En algunas ciudades pueden parar entre las paradas oficiales de autobús, lo que a veces ahorra una buena caminata.

Metro
Los metros de Moscú y San Petersburgo son excelentes. Hay otros más pequeños en Kazan, Nizhny Novgorod, Novosibirsk, Samara, Vologda y Yekaterinburgo.

Servicio de taxi

Los hay de dos tipos principales: los oficiales, que son taxis a los que se llama por teléfono, y los poco frecuentes turismos de cuatro puertas con una franja de ajedrez en los lados y una luz verde en el parabrisas que circulan por las calles de Moscú. También hay taxis privados (entiéndase cualquier vehículo).

Los taxis oficiales llevan un taxímetro que usan a veces, aunque se puede acordar un precio fijo. Hay bajada de bandera y la cifra del taxímetro se debe multiplicar por el número que se pone en otro indicador que debería estar en el salpicadero o en algún lugar visible. Hay recargos por llamadas por radio y algunas nocturnas. Los taxis en el exterior de hoteles de primera suelen salir carísimos, aunque en general los oficiales acostumbran a ser un 25% más caros que los privados.

Para parar un taxi privado hay que ponerse en el borde de la calle, extender el brazo y esperar hasta que alguien pare. Entonces hay que decir adónde se quiere ir y negociar el precio, que siempre es mejor acordarlo antes de subir. Si el conductor acepta, hay que pedirle si se puede entrar (sadites). En todo momento hay que priorizar la seguridad propia.

Consúltese con los lugareños las tarifas medias que se pagan en la ciudad. Los precios fuera de las ciudades varían mucho. Hay que practicar la pronunciación del destino y la de la cantidad que se desea pagar para que todo vaya bien: cuanto más ruso se sepa, menos se paga (en general). A ser posible, lo mejor es que negocie algún amigo ruso.

Riesgos y precauciones

Hay que evitar los taxis que esperan fuera de los establecimientos gestionados por extranjeros, hoteles de lujo, estaciones de trenes y aeropuertos. Suelen aplicar tarifas abusivas e inamovibles. Hay que conocer la ruta, saber cómo llegar y cuanto se tarda. No hay que subir en taxis que ya lleven más de una persona, en especial de noche.

Se recomienda llevar el dinero del taxi en un bolsillo separado y no mostrar grandes cantidades. Si se pernocta en una vivienda privada hay que parar al taxi en la esquina más cercana, no en la puerta, y seguir el instinto: si el conductor no da buena impresión, es mejor tomar el siguiente.

Circuitos
Una vez en Rusia, hay muchas agencias de viajes especializadas en circuitos por la ciudad y excursiones. A veces son la mejor manera de visitar puntos de interés menos habituales.



Fuente: Lonely Planet

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